InakiLancelot
  La vergüenza
 

BIEN HECHA , BIEN INTERPRETADA, BUENA

«La vergüenza»
Directora: David Planell

Nacionalidad: España
Intérpretes: Alberto San Juan, Natalia Mateo, Marta Aledo, Esther Ortega, Norma Martínez

Estreno: 30/4/9

“La vergüenza” es una película cuya carga dramática va creciendo a medida que transcurre el metraje, atrapando la atención del espectador más intensamente por momentos, hasta producir un impacto emocional intensísimo en el tramo final.

Basada en una estructura teatral, al modo de aquellos filmes de los 40’ – 50’ deudores del origen escénico del cine, parte de una presentación sencilla que apenas sale del entorno del piso de una familia para centrar su atención en los personajes, los cuales llegamos a conocer con notable profundidad.

El retrato de la pareja protagonista, con luces y sombras, sin moralina, es realmente rico y certero. La interpretación del espléndido Alberto San Juan conmueve, en los momentos emotivos, y causa hilaridad por su divertidísimo sentido de la ironía en otros. Junto a él, destacan Norma Martínez y Marta Aledo, quien se hace odiar por su fidelidad a un personaje condenable.

Junto a las actuaciones, el otro punto fuerte de la película es el guión. Excelente, abre multitud de elementos que se van solapando entre sí con un ritmo sugerente y atractivo. Acierta a describir la acción en el tiempo adecuado y con el tempo preciso, para hablarnos de lo que pretende sin perderse en tramas laterales que quedaran sin concreción.

El argumento parte de las dificultades del día a día para integrar a un niño adoptado, sin que deba entenderse sino como un caso particular. Sobre dicho fondo, van quedando al descubierto las miserias personales de una pareja de profesionales exitosos, acompañadas por la sociedad civil en forma de compañeros de clase desintegradores.

Asistiremos, asimismo, al papel de la Administración y los servicios sociales en el proceso de adopción y la difícil consecución de la objetividad en un proceso tan personal como la búsqueda de descendencia.

Como demostración palpable de lo logrado por David Planell en su afectivo análisis de la adopción, queda para mi el recuerdo de dos personas que hubieron de abandonar la proyección entre sollozos, probablemente tocados desde muy cerca por el film.

Un ejemplo de cine bien hecho, que aprovecha los medios de que dispone y que parte de la necesidad de comunicación por parte de una persona que tiene muchos elementos interesantes a transmitir.

Inaki Lancelot

 
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